La concejala de Función Pública y Seguridad Ciudadana, María de Mar García Lorca, ha dado instrucciones verbales en el Servicio de Extinción de Incendios, Salvamento y Protección Civil, para que obedezcan las órdenes de un bombero raso.
El sindicato considera un atrevimiento de la concejala de seguridad y un grave riesgo que se autorice a un bombero, grupo de clasificación C2, que carece de la titulación y la preparación requeridas, para dar órdenes operativas a los mandos jefes de los turnos y que esté tomando decisiones y suplantando las funciones de superior planificación, organización y desarrollo del servicio que según la Ley 2/2023, de 15 de marzo, por la que se modifica la Ley 2/2002, de 11 de noviembre, de Gestión de Emergencias en Andalucía corresponden al Intendente Jefe de bomberos, grupo de clasificación A1.
No consta que el Área de Función Pública haya dictado ni comunicado a la Junta de Personal la resolución administrativa que avala la legalidad de los cambios organizativos, a pesar de que sabemos que se ha solicitado hasta en cinco ocasiones. Sin embargo, la concejala se permite el atrevimiento de implantar estos cambios en el servicio por la vía de hecho.
Tampoco se ha comunicado oficialmente ninguna resolución al respecto al Servicio de Extinción de Incendios. Por el contrario, sí hemos comprobado que desde hace un mes hay un bombero dando órdenes, publicando instrucciones de dudosa legalidad en el tablón de anuncios de las instalaciones del Parque y asumiendo las funciones del Jefe de bomberos.
Irregularidades en la gestión y falta de respeto al escalafón.
La concejala está utilizando a este bombero como correa de transmisión, está tomando decisiones y dando órdenes a los mandos sin aplicar los protocolos de intervención y los procedimientos operativos, lo que compromete seriamente la eficacia y la seguridad del servicio. Ponemos como ejemplo la denuncia que han hecho los mandos respecto a la decisión de eliminar el “solape de los turnos de trabajo”, donde informan de problemas de operatividad en los relevos: No existe una adecuada coordinación e intercambio de información y existe un espacio de tiempo donde no se encuentra personal operativo disponible o el mismo es insuficiente, es decir, que no está garantizada la permanencia continuada de los efectivos necesarios las 24 horas.
La gestión del Parque de Bomberos de Almería está siendo llevada a cabo por un bombero sin la preparación ni la experiencia necesarias para asumir esta responsabilidad. Esta situación está generando un caos organizativo, falta de liderazgo y decisiones arbitrarias que perjudican el funcionamiento del parque y la seguridad de los ciudadanos.
Además, se están produciendo graves irregularidades en el respeto al escalafón de mando, lo que está generando malestar y desmotivación entre los bomberos. La falta de reconocimiento a la experiencia y la antigüedad está socavando la autoridad de los mandos y dificultando la toma de decisiones en situaciones de emergencia.
Estrés laboral y riesgos para la salud
El Parque de Bomberos de Almería se encuentra sumido en una profunda crisis organizativa que está afectando gravemente a la salud y el bienestar de sus bomberos. La falta de una gestión adecuada, el estrés laboral y la ausencia de respeto por la jerarquía y por el escalafón de mando han generado un ambiente de trabajo insostenible.
Los bomberos de Almería están sufriendo niveles alarmantes de estrés laboral debido a la sobrecarga de trabajo, la falta de personal y la incertidumbre generada por la mala gestión del parque. Esta situación está poniendo en riesgo su salud física y mental, así como su capacidad para responder eficazmente a las emergencias.
Llamamiento a la acción
Con este comunicado, exigimos a la concejala de seguridad ciudadana que tome medidas urgentes para solucionar esta grave situación.
Desde el sindicato, consideramos necesario:
- • Reestructurar la gestión del Parque de Bomberos, designando a personal cualificado y con experiencia para asumir la dirección del mismo.
• Reforzar la plantilla de bomberos, para aliviar la sobrecarga de trabajo y garantizar una respuesta eficaz a las emergencias.
• Establecer un sistema de gestión transparente y participativo, que respete el escalafón de mando y promueva la comunicación y la colaboración entre los bomberos.
La seguridad de los ciudadanos y el bienestar de los bomberos de Almería no pueden seguir siendo ignorados.